En nuestras vidas se presentan situaciones algunas buenas, algunas otras malas, todas ellas son parte del contraste de nuestra vida. Conforme crecemos debemos de ir tomando decisiones que permitirán que nuestra vida tome un rumbo o un sentido, todas estas experiencias y el bagaje cultural de nuestros padres nos permiten ir haciendo nuestro criterio, el cual sirve para tomar las decisiones que anteriormente mencionamos.
Dentro de nuestros actuar y pensar en ocasiones no hay congruencia y no es que lo hagamos de forma intencionada, sino que en ocasiones no nos percatamos de ello ya que tomamos decisiones precipitadas o bien influenciadas pero sin haberlas razonado realmente.
Es muy importante que analicemos lo que hemos hecho, sobre todo si estamos cansados de ver personas con doble moral o discursos que no van con su forma de ser o actuar, no podemos criticar a este tipo de personas si es que actuamos igual que ellos, para esto es importante que actuemos diferente, que hagamos los cambios adecuados para actuar, pensar y sentir en el mismo camino logrando una congruencia completa del ser.
Las congruencias del ser comienzas con las decisiones correctas. Estas decisiones son pequeñas, pero realmente son grandes, nos hacen sentir distintos, porque estamos actuando de forma congruente con lo que decimos y hacemos. De igual forma vamos creando una credibilidad pero sobre todo una paz interna, que nos permite vivir la vida tranquilamente y con mayores satisfacciones, ¡ah! y por supuesto con menos problemas.